martes, 1 de febrero de 2011

El Cable y su Funcionamiento

Consiste en un sistema bi-cable registrado por Bleichert & Co. Su construcción y funcionamiento consiste en un cable  de acero suspendidos mediante torres denominadas “de apoyo”, en algunos casos de más de 40 m de altura. Uno de los extremos del cable está anclado, mientras que del otro pende un contrapeso de hasta 20000 para mantener su tensión. Sobre este cable denominado “cable portador” se encuentran suspendidas las vagonetas, mediante dos ruedas acanaladas. Estas vagonetas llevan debajo de su apoyo una mordaza o quijada movible, la cual mediante un dispositivo especial, se abre o se cierra automáticamente. Debajo del cable portador, se encuentra colocado otro cable de acero de menor diámetro, “el cable tractor”, el que se extiende de una estación a otra y es accionado por un motor a vapor, a velocidad constante. En las estaciones las vagonetas descansan y corren sobre rieles fijos. Para ponerlas en movimiento se necesita un hombre llamado “largador” quien toma una vagoneta y la empuja hacia el lado de la salida de la estación, imprimiéndole paulatinamente una velocidad igual a la del cable tractor, que se encuentra en marcha permanente. Simultánea y automáticamente, al efectuarse esto se abre la mordaza de la vagoneta  al pasar por un aparato acoplador, que hace que entre el cable en la misma. Una vez ocurrido esto se cierra automáticamente, prendiéndose firmemente del cable tractor, arrastrándose por consiguiente la vagoneta, hasta la estación próxima. Aquí se repite la misma operación pero a la inversa: “el receptor” ahora recibe la vagoneta, esta se libra automáticamente del cable tractor –siempre en marcha- y es llevada por el hombre al otro extremo de la estación, entregándola nuevamente al otro “largador” y así respectivamente.

Dado que las vagonetas que suben vacías deben regresar nuevamente
cargadas, se dispuso la colocación de un segundo cable portador, a la misma altura y paralelo al primero. Debajo de ambos, se encuentra el cable tractor, el cual, en este caso, es un cable sin fin accionado por un solo motor; de manera que de un lado de las torres de apoyo, las vagonetas se trasladaban en sentido ascendente, mientras del otro lo efectúan en sentido descendente, permitiendo asi un continuo movimiento de vagonetas, que se suceden a intervalos de 60 a 90 segundos, según la intensidad de la carga, o sea a una distancia de entre 120 y 180 m.

Cada vagoneta de minerales soporta una carga neta de 500 kg. además de las vagonetas de transporte de minerales, se dispone de una serie de vagonetas especiales como se para transporte de agua, forrajes, maquinarias, correspondencias y también para el transporte de pasajeros.

EL CABLE CARRIL: CARACTERÍSTICAS GENERALES

El cablecarril es una de las obras de ingeniería más grandes del mundo en su tipo, como así también la primera en los albores del siglo XX, por su tecnología y su obra en sí.

Las bondades del Famatina (en lengua aborigen: madre productora de metales) ya eran conocidas por los antiguos aborígenes de la zona, los diaguitas; y posteriormente por los incas.
A partir de la llegada de los españoles, se le dio un impulso rudimentario a la minería. 

La construcción de la línea férrea de Cruz del Eje a Chilecito, en el año 1899, puso en contacto directo a este último punto con los puertos fluviales e nuestro litoral. Esta obra fue motivo de nuevas esperanzas acerca de la explotación de la inmensa riqueza que alberga el Famatina. Pero esta construcción ferroviaria no había resuelto el problema de la distancia que media entre sus yacimientos mineros y Chilecito; como así también el de altura, representada en este caso por una sucesión de sierras difíciles de franquear. Se llegó a la conclusión que sólo un cablecarril aéreo podría solucionar el problema del transporte del mineral.
Al gran estadista Dr. Joaquín V. González se debe el honor de la iniciación y construcción de esta obra tan audaz como inaudita.